Hace algunos días tuve una conversación sobre deportes, acompañado de nuestro respectivo 'historial deportivo'. Él terminó de contarme su parte, y me tocaba a mi. Así que empecé con la acostumbrada introducción del por qué para mi papá era importante que obtuviéramos una educación deportiva, del por qué escogió la escuela en la que estudiamos los cuatro (entrenamiento de 12pm a 2pm! [yo era un carbón en esos años]), del por qué escogí en aquel tiempo el deporte que estuvo conmigo el resto de mi etapa primaria y secundaria: Atletismo.
Pero en una parte de la conversación, hubo algo de lo que dije, que al hacerlo en volumen alto, tuvo mayor significado.
Le comenté que en 4to curso por una oportunidad (me enyesaron el tobillo (\☺/ ); tuve la apertura de cambiarme de deporte (mejor dicho, no me obligaban a entrenar atletismo, así que en aquel tiempo me iba a otro deporte... y 'nada que ver' me iba a fútbol jaja ( no sé si la fisura nunca se terminó de sanar, pero yo jugaba fútbol! \☺/ )), empecé a practicar otro deporte: el fútbol. Y le dije: "esta vez ya no era lo mismo; comparado con el atletismo... lo disfrutaba. En realidad lo disfrutaba... a mi siempre me han gustado los equipos". Aunque la conversación incluyó más detalles y otros temas, esa frase se repitió en mi mente.
Esta frase me motivó a desear escribir sobre los equipos, pero lo que escribiré a continuación son mis propias conclusiones, seguramente formadas por lecturas antes hechas, clases recibidas, opiniones personales, perspectivas eternas, etc. Posiblemente yerre, debido a que no soy una 'especialista' en la materia y en este momento no me estoy basando en ningún libro.
En nuestra vida principalmente tendremos 4 tipos de equipos:
- Compañeros. De acuerdo a nuestra etapa: de estudios o de trabajo.
- Nuestros amigos (aquí también los separaría... es interesante como hay personas que pueden ser amigos en específicos temas o situaciones; disfrutamos de su tiempo, compañía o discusiones en momentos distintos, e inclusive nosotros mismo no deseamos mezclarlos o incluirlos en otras etapas; también están los etiquetados como 'mejores amigos', ellos pueden hablar de lo que sea, en el lugar que sea, y nos sentiremos a gusto con ellos por lo que sea).
- Nuestra familia. Específicamente al hablar de padre, hermanos u otras personas que están en este círculo familiar cercano (no necesariamente llevan nuestra sangre).
- Nuestro amor. La persona que escogimos para que sea nuestro compañero, amigo, esposo; quien debería de ser todo y estar en todo. En este equipo, se agregan en su debido tiempo los 'retoños' que vendrán de esta relación. Se agregan, no se mezclan. Los hijos son un hermoso complemento, no un remplazo para esta persona; y nunca van antes de esta persona. (alguien una vez me comentó que cuando sea madre cambiaré mi forma de pensar, espero que no. El cambiar de 'puesto' a los hijos, ha sido el error y causa de graves problemas en muchos matrimonios).
Características comunes de los equipos:
- Armonía: o empatía. Pueden ser personalidades diferentes, pero no 'chocantes'.Recuerdo que cada vez que me preguntaban cómo era PaloSanto, mi respuesta incluía todo lo pesado que era en sí el día laboral ahí, pero también complementaba mi diálogo con el ameno ambiente de trabajo que existía. Podían ser días estresantes, pero en donde no faltaban las risas, los chistes, la generosidad y apoyo de todos los del departamento -y otros que nos iban a visitar por ratos, solo para sumarse al 'equipo feliz'-.Por otra parte, recuerdo comentarios de otras personas en las que mencionaban sus pesadas experiencias diarias, no por su tarea laboral, sino por compañeros desagradables.Esto para mi era muy importante al formar mi equipo profesional. Una empresa es considerada como una familia, pero en esta ocasión se nos permite escoger a sus miembros: una familia escogida. No me importaba dejar a un lado a 'genios', el individualismo perjudica a los equipos. La sinergia, cuyo factor principal es la empatía, es la que permite alcanzar metas más elevadas.La armonía va de la mano con valores esenciales como la integridad, la honradez, la buena comunicación (Cuán importante es!), interés en los demás, humildad no sólo para actuar, sino también para saber reconocer errores, etc.Y deja a un lado defectos como: el egoísmo, la superioridad, individualismo, orgullo.
- Variedad: hace un año en una capacitación, Alfredo Roldán recalcó esta parte. Indicó que si creía que su empresa había alcanzado el éxito que tenían es debido a la mezcla de mentes con pensamientos e ideas distintos. Esta empresa de tecnología (ParqueSoft), -si no me equivoco- tenía un equipo que incluía al inicio un desarrollador, alguien comercial, -alguien más de tecnología - y él, que se describió como el 'demente' de profesión Antropólogo. Esta heterogeneidad les permitía a ellos romper paradigmas, sumar sus visiones (como la mayor parte se especializaba en áreas distintas, veían 'la vida', 'el éxito', 'la forma de obtener cushqui' de maneras diversas. Ellos las sumaron).Este es un factor clave al momento de escoger equipos profesionales. Recuerdo que cuando recibí esta capacitación, miré a mi equipo: todos de la misma área profesional -bueno, con 'oficios' diferentes-, casi de la misma edad. Yo observaba y medía que no progresábamos; habíamos dejado pasar mucho tiempo con 'buenas ideas', en 'armonía', pero no resultados. No podíamos ver más allá de las mismas soluciones que habíamos dado.Actualmente, este equipo es diferente, aunque todos tenemos el factor común de gusto e inclinación por la tecnología (algo bueno por ser empresa tecnológica), ya hay áreas de estudios distintas -continúan los oficios variados-; y lo principal, que nos da mayor valor agregado, considero que es la diferencia tan marcada de nuestra edad, nuestras apreciaciones, ideas, comentarios difieren de formas complementarias.
- Complemento: Hace ya muchos años leí un tipo de relación que lo he pensado, compartido y aplicado siempre. "La vida es como un partido de tenis. Si siempre juegas contra alguien que tenga características similares a las tuyas, los resultados serán parejos...y no pasará nada. Si siempre juegas contra alguien que sabe menos que tú; seguramente le ganarás, pero él mejorará en su juego. Si siempre juegas contra alguien que sabe más que tú, aunque pierdas en un principio, tú mejorarás... entonces, él al no desafiarse, bajará su nivel, hasta que se igualarán". (Al redactarla me admiro de como algo tan simple, puede tener tanto eco en mí). Pero en fin, los equipos deben de complementarse; sus características individuales deben de dar mayor valor al mismo. No todos sabremos lo mismo, ni seremos expertos en los mismos temas; pero nuestros conocimientos, características, caracteres, opiniones o pensamientos individuales son los que deben de complementar los espacios que han dejado los otros miembros.Si existen expertos en un mismo tema, siempre verán los problemas de la misma forma y con el mismo tipo de solución. Tampoco, no es correcto el que el equipo entero abarque todos los temas, en una capacitación dijeron "la especialización da el valor agregado". Es especializarnos en temas diferentes, pero complementarios, que generarán una suma considerable en la empresa.
En alguna ocasión también leí "trabaja con personas que sean mejores que tú; pero que ellos no se hayan enterado". Un buen equipo no está formado por personas iguales, sino por personas que se complementan las unas a las otras.Lo mismo sucede en nuestras relaciones personales. Podrán diferir las personalidades, pero para que exista admiración y no frustración, debe existir un buen complemento.Por nuestra pareja debemos mejorar en algunas de nuestras características; por ellos, podemos cambiar en otras; por nosotros, puede ser que ellos bajen de 'nivel' o no sean tan diligentes en algunas; pero por nosotros también, ellos deben de mejorar de alguna u otra forma. Así es como el complemento será parejo... y cuando ya sean 'uno sólo', y estén caminando en el mismo carril a la única visión, su crecimiento será compartido. - La misma visión: y si debo de elegir entre la más importante, no dudaría en escoger esta característica.Crecí con una hna mayor y dos menores. Y vaya que éramos un equipo!. Admito que sí nos 'dábamos', pero siempre disfrutábamos estar juntos, molestarnos. Es increíble que a pesar de venir del mismo padre y madre, y haber crecido juntos, éramos y somos tan distintos en casi todo: gustos, caracteres, 'formas'... pero aunque muchas de estas diferencias eran aquellas que nos hacían discutir, nuestro principal factor común era indiscutible: 'Sabíamos quiénes éramos y qué cosas en nuestro comportamiento estaban mal que nos no permitirían regresar a Su presencia'. Así que aunque a veces, nos tomaba un poco más de tiempo, sentíamos pesar, reconocíamos nuestro mal actuar, pedíamos disculpas y regresábamos a 'estar bien'.En los equipos profesionales lo considero igual. Recuerdo en una ocasión en la que teníamos que dar la solución para determinado problema. Lo interesante es que esta persona y yo dimos soluciones diferentes, pero ambas teníamos la misma lógica. Ambas soluciones eran correctas, solo que para nosotras el problema era distinto.Medio confuso? Pero muy interesante. Los equipos deberían de marcarse una misma visión. Ésta, debe de ser sinceramente apoyada, compartida y elevada.
Sinceramente apoyada. porque cuando las circunstancias o problemas cambien la armonía en el ambiente, cuando nos desanimemos o no hayamos alcanzado de forma inicial buenos resultados; el recordar que estamos seguros que esa es la mejor llegada, 'el ponernos la camiseta (la misma)', hará que las distintas opiniones nos obliguen a caminar al mismo rumbo; puede ser que de forma temporal en 'carriles' distintos, pero en la curva todos los 'participantes' se unen para finalmente llegar al mismo objetivo. También incluye el reconocer que sólo no alcanzaremos lo que lograríamos con un equipo, y de los muchos, nuestro equipo.Compartida. Definir de forma exacta la meta nos invitará a marcar los pasos o procesos para alcanzarla, organizará nuestras tareas, reflejará resultados.Elevada. En alguna capacitación o en alguna lectura recuerdo haber aprendido que metas cortas, generarán trabajo mediocre para alcanzarlas. Metas elevadas, inspiran, transforman e invitan a más personas a desafiarse... el alcanzarlas, ya no solo generará un triunfo laboral, sino un placer personal. Ahora, el cuidado que se debe tener es en no establecer imposibles o sueños poco medibles, esto sólo genera frustración.En las relaciones personales... definitivamente éste debe de ser el valor esencial. Es fácil amar a alguien que no sólo comparte tu misma visión -la Exaltación-, sino que reconozca cuán importante es para ti llegar allá y sea su propósito de vida, ayudarte a lograrlo y por ende, esforzarse para que él también pueda alcanzarlo.Cuando existen visiones compartidas elevadas, reconoceremos 'las trivialidades de la vida' y éstas no afectarán nuestro estado de ánimo. Siempre encontraremos razones para luchar, esforzarnos, disfrutar y seguir trabajando... porque tendremos el apoyo de alguien especial.
Y para finalizar, sólo deseo mencionar características que no son compartidas en los distintos grupos:
- Confianza ciega: (me acabo de inventar esta expresión (\☺/) , creo). Aunque en los equipos profesionales es necesaria la confianza, siempre se debe de medir el trabajo de cada uno de sus integrantes; y hasta cierto punto, solicitar que se revisen las labores o alcances obtenidos en cada una de las labores asignadas. No podemos asignar tareas sin medirlas o sin dar tiempos o plazos para entregarlas; no conocemos en su totalidad la vida personal de nuestros equipos profesionales, por ello no sabemos con exactitud como será su rendimiento. A diferencia de una máquina, las personas trabajamos por motivaciones (y hay tres tipos de características en los trabajadores, que hay que identificar para responder con las tres respectivas motivaciones... bueno, este es otro tema que me encantó aprenderlo y lo he compartido muchas veces, hasta en PS, lo comenté para que notaran el por qué de algunas cosas, pero en fin no viene al caso), y a veces lo olvidamos... esperamos resultados 'obvios' -mas como no hicimos nuestra parte de gerentes o administradores-, no los conseguimos.No es sano confiar ciegamente en un equipo profesional, tampoco considero que lo sea en amigos. Es aquí donde constantemente debato con otras personas; pero es que aunque creamos conocer a muchos de nuestros amigos, no convivimos con ellos. Es común que tengan reacciones o tomen decisiones impredecibles que puedan decepcionarnos profundamente, convirtiéndonos en los más afectados.En los dos últimos equipos es distinto. No es sano tampoco vivir desconfiados, y es por medio de ellos que más nos conocen que debemos de sostenernos y depositar nuestras aspiraciones personales.Cuando me hicieron una evaluación en el programa de emprendimiento, Diego Riofrío, psicólogo, me dijo: "Tu comportamiento es totalmente diferente con tu familia. Aquí tu inteligencia emocional está en un nivel bajo; tus emociones en este círculo varían constantemente, porque permites que te afecten". Meditó en un momento, después agregó: "esto no está mal, porque ellos no buscan hacerte daño".Y cuando somos decepciones, debido a que somos humanos -lo seremos-, es aquí donde tenemos que tener la fortaleza emocional suficiente de medir la situación, si aplica -perdonar-, si estamos en el lado ofensor: pedir disculpas y restituir; y volver a confiar.
- Nivel de Estimación. La RAE lo define como: "Aprecio y valor que se da y en que se tasa y considera algo". Creo que nadie tendrá problemas en aceptar esto, sólo que de forma general no lo hemos identificado o definido el nivel.Si hemos escogido quiénes serán parte de nuestro equipo de trabajo, quiere decir que se encuentran en algún nivel positivo de nuestra estima. La misma posiblemente sólo se base en la capacidad de trabajar, dominio de temas, etc.Para considerar a alguien 'amigo', seguramente escaló este nivel de estimación. Comparte con nosotros características personales o nos conoce más (otra de las frases que me han marcado: "entre más te conoce alguien, mayor es su poder para destruirte" (sé que puede sonar exagerada, pero cambiarla con "mayor es su poder para afectar tu ánimo", es más real)).Por este nivel de estimación definimos a nuestros amigos, buenos amigos, mejores amigos, etc.Pero hasta ese segundo tipo de equipo se deben de diferenciar entre a quien "querer" y a quien "amar". Los dos siguientes ya sólo deberían de abarcar el amarlos.En el tercero, el nivel de estima es elevado. Amamos tanto a quienes están en este círculo familiar (no necesariamente 'tienen nuestra sangre', incluye aquella persona que estimamos como 'madre', 'padre', 'hermano', 'hermana', etc., porque asumieron/adoptaron esos papeles), que pueden afectar de forma fácil nuestro estado de ánimo. Dependemos de alguna u otra forma de ellos, pero no en su totalidad.En el cuarto equipo... aquí considero que debe de ser todo o la suma de los máximos que cada etapa de 'vivencia' que la vida puede dar. En alguna parte de estos discursos http://www.lds.org/general-conference/sessions/2012/04?lang=eng , leí algo como: "Cuando me casé, pensaba que la amaba. Mas cuán equivocado estaba, no la amaba tanto como la amo hoy en día... o como sé que la amaré después". Este nivel es inalcanzable, y sólo mejora y mejora.Es una dependencia total... aquellos que alcanzan este nivel comprenden el alcance de "eres es mi vida". Y saben, porque comparten la misma visión (la Exaltación), que la muerte no es el fin de este tipo de equipos... así que literalmente su vida depende de ellos. Y sí, creo que cuando alguien ya está seguro y escogió a quien será parte de este equipo, alcanza el más elevado nivel de felicidad, que ningún otro éxito en el mundo podría reemplazar.
Ahora sobre el mezclar las personas de un determinado equipo a otro, existen muchas teorías del por qué no es recomendable, por ejemplo: la SuperCías no acepta que los accionistas principales de una compañía sean 'marido y mujer' (ellos indican que se debe a que ya existe un 'contrato' entre ambos), los 'típicos' y 'discutibles' problemas de las empresas familiares, las rupturas de años de amistad (por 'confianza ciega' en algún área de la empresa), etc. Yo pienso que depende de las personas involucradas; no creo que sea malo, no creo que sea bueno... yo creo que depende de la personalidad de los participantes, su capacidad para separar el estilo familiar y el empresarial, sus destrezas al poder diferenciar entre sus sentimientos con respecto a fracaso o éxitos laborales y, errores o aciertos de personas, definitivamente, su inteligencia emocional.
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