"You who pray sometimes, why not pray more regularly, more often, more devoutly? Is time so precious, life so short, or faith so scant? . . . Do you pray occasionally when you should be praying regularly, often, constantly? . . . Do you just speak, or do you also listen? . . . Do you give thanks or merely ask for favors?"
Es una bendición haber crecido en la Iglesia de Jesucristo, y haber aprendido desde pequeña la importancia de una sincera oración.
Saber que existe un Ser Superior que está pendiente de mi y que me escucha, es simplemente un hermoso sentimiento de seguridad y tranquilidad.
De las muchas experiencias que he vivido y que me han ayudado a incrementar mi testimonio sobre este principio, recuerdo con mucha ternura aquellas de mi niñez, y generalmente viene a mi cabeza una en particular.
Creo que tenía 7 años de edad, ya vivíamos en Guayaquil, pero viajábamos con frecuencia al todavía cantón de 'nuestro hogar'. No recuerdo muy bien por qué y con quién, pero mi hermano y yo llegamos primero a la casa de mis abuelitos, con la promesa que mi madre y dos hermanas llegarían después del medio día.
Y aunque ellas llamaron indicando la hora que habían salido de la casa (recordando que en esa época los celulares no eran tan comunes como ahora, es más -cosas raras todavía-), se cumplió el tiempo, y no aparecían. Empecé a pensar en lo peor. De acuerdo a mis cálculos básicos ya se había cumplido el doble o más del tiempo del viaje... me imaginaba razones horribles del por qué no habían llegado; no entiendo cómo alguien tan pequeña se puede angustiar, pero recuerdo que lo estaba. Empecé a desesperarme... inclusive creo que hasta a llorar.
Mas de pronto, recordé algo que por repetidas ocasiones me habían enseñado, y confié... en serio, confié sin dudar que resolvería mi problema.
A esa corta edad de 7 años, junto con mi hermano de 3 años a mi lado, solos en la habitación que nos habían asignado, me puse de rodillas al pie de la cama, crucé mis brazos, incliné mi cabeza, cerré mis ojos y empecé a orar a mi Padre Celestial.
No recuerdo qué dije en mi oración, sólo sé que fui sincera, pensé en mi Padre... y me dirigí como cualquier hija amada se dirigiría al suyo. Después de haber terminado de hacerla, supe que Él me había escuchado porque un sentimiento de tranquilidad vino de inmediato... su contestación fue tan rápida que una vez que me puse de pie, estaba muy feliz (de locos, verdad?). Sabía que todo estaba bien, que existían alguna razón aún desconocida poco importante por la que mi familia no había llegado y me invadió el sentimiento de seguridad que en cualquier momento lo harían.
"He [the Lord] will always hear your prayers and will invariably answer them. However, His answers will seldom come while you are on your knees praying, even when you may plead for an immediate response. Rather, He will prompt you in quiet moments when the Spirit can most effectively touch your mind and heart. Hence, you should find periods of quiet time to recognize when you are being instructed and strengthened." Richard G. Scott
Y así he tenido experiencias en las que después de dirigirme a mi Dios, recibo la respuesta de alguna duda [por ejm: ¿es correcto renunciar a mi trabajo? (2009)-], sentimiento que albergue mi corazón [¿me corresponde a mi o estoy actuando bien? (201-)], desafíos (go wandarina!); etc. La oración debería ser una sincera conversación... no debe de ser vista como una mera tradición, una constante repetición o una obligación. Deberíamos considerarla un privilegio y bendición, si pensáramos que es a nuestro Creador a quien va dirigida, y pensáramos en todo lo que significa para Él que estemos en este tiempo de probación y visionáramos el propósito de esta vida, y nos proyectáramos a la vida que tendremos después de esta -ojo, nuestras mismas vidas, eso de reencarnación es una contradicción a todo tipo de ley divina-, estoy segura que sentiríamos Su amor y en Su tiempo, recibiríamos la respuesta que tanto necesitamos.
"Recognize that there is a power greater than ours, that no matter how good a man is, he is not good enough, that no matter how wise he is, he is not wise enough, that no matter how strong he is, he is not strong enough for all of the things which he will face in life, and that there is a source of power to which he can go with the assurance that he will be listened to and that there will be a response."
Siempre he sabido que Él me escucha y sé que si en realidad necesitamos recibir alguna respuesta que no está en nuestros medio obtenerla, dirigiéndonos con palabras sencillas y genuinas, confiando que nos escuchará, obtendremos nuestra respuesta.
“There is a knowledge that our Father in Heaven wants each of us to have, and that is a personal knowledge that he hears and answers our prayers.”
Me sorprende escuchar a muchos decir que creen en Dios, cuando ni si quiera lo consideran en sus vidas diarias. Con frecuencia me pregunto ¿qué es para ellos creer en Dios?, o también, vienen a mi cabeza pensamientos como: ¿tan poco lo estiman?, ¿tan poco lo conocen?... ni si quiera se han preocupado por saber qué significa para sus vidas, cuánto dependen de su protección... y dicen creer en Él.
Independiente a la religión, lo he escrito es un cuestionamiento para quien dice creer en Dios. Alguna vez se han preguntado ¿Quién es Él? ¿Qué papel representa en sus vidas?, Si creemos que es nuestro Padre, nuestro Creador, si decimos que es Todopoderoso, si hemos repetido con frecuencia la expresión "gracias a Dios", etc... ¿qué acción estamos haciendo para representar todo lo que profesamos?
“He [Heavenly Father] is our perfect Father. He loves us beyond our capacity to understand. He knows what is best for us. He sees the end from the beginning. He wants us to act to gain needed experience:
- “When He answers yes, it is to give us confidence.
- “When He answers no, it is to prevent error.
- “When He withholds an answer, it is to have us grow through faith in Him, obedience to His commandments, and a willingness to act on truth.”
Sea cuál sea la duda que tengas o lo que estés sintiendo, si no has actuado es porque no estás seguro de qué quieres. Ponte de rodillas, y confíale tu corazón al Dios en el que crees. Buscándolo a Él, podrás encontrar respuestas correctas, las mejores, las perfectas.
No existe mejor conversación que aquella que puedas tener con tu Creador.
"Life's really critical and life-shaping decisions are usually very difficult to make. There are always those little ifs, ands, or buts that tend to complicate and delay the answer. I have often wished that there was a magic pill we could take that would cause us to always make the optimal decision. But lacking that magic pill, may I offer just one suggestion to aid you in your decision-making process? Seek the participation of our Father in Heaven through humble prayer, and then have the faith and determination to follow His counsel as conveyed by the Holy Spirit. The Lord asks that we study things out in our minds and then ask Him. He promises, 'I will cause that your bosom shall burn within you; therefore, you shall feel that it is right' (D&C 9:8). The manner of men and women you will become will be enhanced as you listen to and obey the still, small voice. Remember, part of listening is 'feel[ing] that it is right.' " ,
No hay comentarios:
Publicar un comentario