miércoles, 7 de diciembre de 2011

"Yo sí viví la vida"

Hace algunos meses atrás, mi mamá compartió en la Sociedad de Socorro* una hermosa clase...

Dicha clase incluyó una actividad en la cual nos pedía que observáramos nuestras manos...
Creo que como toda mujer ya había observado y criticado mis manos con anterioridad, así que no esperé aprender mucho de este ejercicio.

Una vez más, empecé a ver detalles como: la forma de las uñas, el tipo de piel,  el 'estilo' de los dedos siempre he dicho que tengo manos de niña, pequeñas cicatrices tanta machonada manifestada en cicatrices (:... el bello legado de la niñez (;. No logré ver nada más.

Según yo, ya había cumplido con la asignación; así que dejé de perderme en mis propios pensamientos, y empecé a escuchar los comentarios que habían a mi al rededor. 
No lo había notado, pero aquel domingo, por casualidad, me había sentado junto a un grupo de amigas, todas ellas mayores de 60 años.
Al escucharlas conversar, alcé la mirada y junto con mis oidos, me uní a la conversación.
Mis queridas amigas continuaban observando sus manos. Algunos de sus comentarios fueron: "Ay estas manos... necesitan una buena planchada... están ya arrugaditas" "Miren las manchas que me han aparecido" ''Tantos años que hemos vivido", "Mis dedos no eran así" ...

Una de ellas notó a la 'metiche' y comentó: "Miren esas manos jovencitas". Recién en ese momento noté que había dejado mis manos levantadas, y que sólo había alzado la vista y 'parado las orejas' para observarlas.

Todas alabaron mis manos, regresaron a su conversación, y me quedé sola en medio de ellas, una vez más. Bajé la mirada, volví a ver mis manos, y esta vez noté que eran delgadas, mis dedos 'bien formados', las uñas formalmente 'maquilladas'... eran 'lindas'...
Suspiré y me dije: "Tengo todavía muchas cosas por vivir".

Aquella experiencia que aún tengo presente, sólo me hizo reconocer que tengo mucho por hacer en este mundo. Nací en un país que requiere de tanta ayuda, y sé que no estoy aquí por casualidad . Tengo tantos proyectos profesionales, y el no otorgar la fuerza necesaria en ellos y cumplirlos... me convertirían en una mediocre más. Y mi hogar, sé que al formar mi propio hogar me dará la mayor satisfacción que en lo más mínimo se podría comparar con algún éxito externo.

Espero que después que los años vengan a mí, pueda con amor ver mis manos arrugadas, manchadas, torciditas... y decir... "yo sí viví la vida".


*La Sociedad de Socorro es una de las organizaciones auxiliares de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, a ella asisten mujeres mayores a 18 años. El objetivo de la Sociedad de Socorro es el aprendizaje y enseñanza (por medio de clases o actividades) de técnicas que ayuden a las mujeres a fortalecer sus hogares por medio del conocimiento y la autosuficiencia; como también, la congregación desinteresada de dichas mujeres para fines establecidos que permitan socorrer a personas necesitadas.

2 comentarios:

  1. I think the same thing when i see my mom's hands. she said she used to have hands of a model, but now you would never know. i hope my hands can be like hers one day. I love this post Sariah.
    prima Tiffany :)

    ResponderEliminar
  2. Oh yeah, I found your blog through Linda's blog. i hope it's okay...:)

    ResponderEliminar