No quería tomarla -me sentía muy mal por el efecto que esta causaba-; no era lógica, a las pocas personas [fuera de mi familia] que les comenté, no les parecía adecuada [podía ver en sus rostros desaprobación, aunque pocos me cuestionaban].
Pero yo sabía que estaba bien, yo sabía que aunque en ese momento no viera algo positivo de ella, la recompensa llegaría. Yo sabía que era lo mejor, porque... porque sí. Porque aunque mis sentimientos o mi corazón no estaban de acuerdo, aunque la lógica o mi mente me dijeran lo opuesto, había una razón mayor. Podría sin ningún cargo de conciencia arrodillarme ante mi Hacedor, sabiendo que había elegido lo que para Él estaba bien.
Esta decisión fue tomada bajo el Espíritu; no escogí ni la mente, ni el corazón... mi pilar de elección, fue la inspiración.
Es típico escuchar canciones, comentarios, 'consejos', que relacionan las decisiones del humano con estos dos elementos: la mente y el corazón.
Las personas en general relacionan que sus vidas pueden etiquetarse como 'felices', cuando ambos están de acuerdo. Así también, lo etiquetan como 'frustrante' cuando no existe armonía en ellos.
Pero ¿por qué después de haber tomado una decisión 'armónica', no otorga los resultados adecuados? ¿Por qué terminamos preguntándonos lo ilógica o impredecible que puede ser la vida, después de que obramos de acuerdo a estos dos elementos? ... porque hubo una tercera que siempre está, pero que es poco considerada.
Uno de los casos que cito como ejemplo, es el de Cristóbal Colón. Si él se hubiese dejado llevar por la lógica (que en ese momento era 'la ciencia', la 'indiscutible ley que responde a pruebas'); o por sus sentimientos... inseguridad por tanta oposición y burla que había sufrido... no hubiese emprendido su marcha y grabado su nombre en la historia.
En uno de sus registros, él escribió:
‘Our Lord, unlocked my mind, sent me upon the sea, and gave me fire for the deed. Those who heard of my enterprise called it foolish, mocked me, and laughed. But who can doubt but that the Holy Ghost inspired me?’ ( Jacob Wasserman, Columbus, Don Quixote of the Seas, pp. 19–20.)”.
Su gran emprendimiento fue hecho bajo inspiración. La misma que ha guiado a grandes hombres a través del tiempo a 'dejar de hacer cosas buenas, para en su momento alcanzar las más grandes'.Y esta es otra razón para compartir con el mundo que hay un Dios, y que si deseamos conocer el por qué suceden las cosas debemos de siempre considerarlo a Él. De que lo aparentemente injusto tiene una justificación; lo aparentemente misericordioso, también responde ante una ley superior.
Es saber que Alguien está siempre pendiente de lo que haces; y así sea el más reconocido infame en esta tierra con el que te enfrentes, no superará a ese Quien que es tu fuerte.
Inspiración (definición tomada de la GEE): La guía divina que el hombre recibe de Dios. A menudo, la inspiración proviene del Espíritu en diversas formas, penetrando en la mente o en el corazón de la persona.
No hay comentarios:
Publicar un comentario