No pensé que disfrutaría tanto de un
viaje de 9 horas.
En sí, soy buenísima para los viajes,
si quiero dormir... sólo necesito de audífonos (con mi música), gafas y...
hasta mañana; horas pasan, y yo ni enterada [esa es una de la razones por las
que mis padres odian que vaya sola]. Si es buena la película que ponen, la
disfruto. Y si está todo claro y no hay sonido a mi alrededor, leo el libro que
escogí... y la paso tranquila.
Pero en este viaje,
hubo algo más que me permitió disfrutar de esas 9 horas sentada.
En el par de asientos
a mi derecha, estaba una madre, Calculo yo que era una mujer con menos de 30
años. En el asiento que está contra la ventana estaba su hijo, de tal vez 4
años. Y por el tamaño de su pancita, posiblemente su siguiente hijo de mínimo
unos 7 meses.
Ya en Quito, disfruté
mi corta estancia en esta ciudad con un grupo de amigos y la familia de la
anfitriona, que incluía a su hermoso sobrino de 3 años. Por esta hermosa
personita también pasé maravillada en mis dos días de viaje. Recuerdo que al despertar
en el primer día, como no conocía a la extraña que estaba en su cama... se
acercó con mucha delicadeza, y bajó la colcha que estaba sobre mi rostro.
(Contradictoriamente
a mi rapidez de dormir, soy muy sensible en mi sueño... y despierto con facilidad).
Me observó por un
ratito, y yo le dije 'hola', a lo que respondió con naturalidad 'hola', y me
volvió a poner la colcha sobre la cara.
Alguien una vez dijo: 'Esto
es ser una madre: Andar en la vida con tu corazón fuera de tu cuerpo". Y en eso precisamente
es lo que más he estado pensando estas semanas.
Emocionándome con la idea de tener mi corazón repartido en personitas que
tendrán mucho de mí. En imaginarme cómo serán sus caritas, cómo será su
carácter y hasta cómo será su borrado.
A diferencia de lo que generalmente se dice: 'a nadie se le enseña a ser
mamá', yo sí he recibido educación para ser madre. Creo que toda santo de los últimos días lo ha hecho.
Desde
muy pequeña se me ha enseñado la importancia de la maternidad. Lo indispensable
de que estos hijos de Dios que han esperado por miles de años, reciban la
bendición de padres preparados. Lo necesario de cuidarme en detalles pequeños
de mi juventud, para que no existan efectos tristes que
tengan repercusiones de una a otra generación. he visto familias que siguen sufriendo efectos de actos
cometidos por sus abuelos.
Y este tipo de opinión define un poco más mi
personalidad. Desde siempre soñé con el hecho de ser mamá. Así que desde
siempre actué de acuerdo a ello. Yo no juego, ni experimento con lo que
considero sagrado; por más drásticas que parezcan mis decisiones, sé que
tendrán su recompensa y será eterna.
Ya creo que llegué al colmo de la emoción ☺. Demasiado para algo público
diría yo.
Este año el **psicólogo al ver los resultados finales de mis respuestas
-fuimos bombardeados con muchas preguntas- y al analizarlas conmigo, se asombró
por la información obtenida -jaja
me encanta ser poco perceptible-, y
entre alguno de sus varios comentarios me dijo: 'Saríah, ¿Cuántos años tienes?'
'¿Estás casada? ¿Tienes hijos?'. Después de mi respuesta, él continuó con cara
de preocupado 'Eres muy joven, y piensas como madre. Cada vez que decides, lo
haces como una madre lo haría’. A pesar de que el experto demostraba una muy
expresiva cara consternada; en mi rostro se había dibujado una sonrisa... me
sentía alagada.
**[Junto con algunos
amigos más, participamos en un programa del Gobierno, pasamos
satisfactoriamente las etapas; y uno de los premios en una de éstas, era el ser
capacitados por una empresa privada experta en negocios; entre los programas
que tenía esta empresa, se encontraba recibir instrucción para mejorar nuestras
habilidades gerenciales, y a su vez ser 'revisados' por este psicólogo -por
cierto, súper reconocido en el medio-, para que él determine en qué nivel de
liderazgo nos encontrábamos].
Es interesante como cambian las épocas, y este tipo de sentimiento que
antes era normal, ya esté 'fuera de foco', sea 'irrealista', o como alguien
en alguna ocasión, al yo expresarlo, dijo 'de locos'.
Y si los locos son felices, entonces... dejen de juzgar, y déjenlos vivir. Es más, si la vida 'normal', 'moderna' o 'realista' de alguien no ha alcanzado el nivel de alegría necesaria, ¿por qué no lanzarse al agua y participar de esta locura?
Cuán ciertas son las palabras de David O. McKay "Ningún éxito en esta vida, recompensan el fracaso en el hogar". ¿De qué le sirve al hombre tener prestigiosos títulos, y haber conseguido admirables bienes, y no poder compartirlos con su corazón, personificado en cónyuge e hijos... la verdadera familia?.
Y si los locos son felices, entonces... dejen de juzgar, y déjenlos vivir. Es más, si la vida 'normal', 'moderna' o 'realista' de alguien no ha alcanzado el nivel de alegría necesaria, ¿por qué no lanzarse al agua y participar de esta locura?
Cuán ciertas son las palabras de David O. McKay "Ningún éxito en esta vida, recompensan el fracaso en el hogar". ¿De qué le sirve al hombre tener prestigiosos títulos, y haber conseguido admirables bienes, y no poder compartirlos con su corazón, personificado en cónyuge e hijos... la verdadera familia?.
Después
de todo lo expresado, y dejando tan claro que el título que más espero, y que
todavía no lo tengo es ser mamá. Mis prioridades no han cambiado, y sé que
sobre mis hijos, estará su papá.
De las muchas formas de ser feliz, creo que el preguntar siempre, es una de ellas... vives con la verdad; o por lo menos con la verdad de alguien.
Hello?? Escribe lady in red!
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